La historia, por supuesto, no terminó en Gólgota. El acontecimiento más grande que separa a Jesús de todos los demás es el hecho de que él, en una mañana gloriosa, se levantó de los muertos, declarando la victoria sobre la muerte y sobre Satanás y cerrando la brecha entre Dios y el hombre. Hoy, El está sentado a la diestra del Padre intercediendo por todos los que le aman y le sirven "Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7:25).

¿Estas listo para reunirte con El? ¿Qué has hecho con lo que te ha dado? El te anima a que consideres el costo de la cruz y lo apliques a tu propia vida.

Siguiendo a Jesús

"Entonces él dijo a todas ellos: cualquiera que quiera venir en pos de mí, debe negarse a sí mismo, tomar su cruz diaria y seguirme" (Lucas 9:23). La Biblia, Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16,17), relata cómo Dios tenía una vez un lazo personal con el hombre. Dios hablaba y se relacionaba con el hombre, así como puede ser que tu te relaciones con tu mejor amigo. Dios creó al hombre para darle una vida significativa y útil.

El hombre eligió seguir su propio camino desobedeciendo a Dios. Esto se aplica a todos los hombres "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). Esta desobediencia, llamada pecado, causa una separación entre el hombre y Dios. Si un hombre busca  una unión ocasional con Dios por sus propios esfuerzos (religión), no encontrará nada, porque el pecado ha roto la comunicación "Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír" (Isaías 59:2).

El Cristianismo es la historia de Dios sacrificando a Su hijo para restablecer el lazo que estaba roto. Mientras que la "religión" es el esfuerzo del hombre por acercarse a Dios, a través de Jesús, Dios se acerca al hombre. Cristo entregó su vida para pagar los pecados de la humanidad tomando el castigo del pecado sobre sí mismo. Porque él dio su vida en la cruz, quién cree en El será restaurado a la comunión personal con Dios, a una relación estrecha y directa que va más allá de ritos establecidos por el hombre. Jesús mismo reclamó ser la única manera de llegar a Dios "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6) y solamente por el conocimiento de Dios a través de Jesucristo es que el hombre puede tener una vida abundante y fructífera. "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

Dios desea que todos los hombres lleguen a conocerle de una manera personal. Que se acerquen a El, no con miedo, sino con afecto. El te ama. Tanto que entregó a su hijo por ti, por mi, por todos. No esperes más. Hoy,

es el día de salvación. Mañana puede ser tarde. Cristo te llama con brazos abiertos y te dice que vengas a el como estés, que Su amor sobrepasa todo entendimiento, problema, dificultad o pecado. Que su sacrificio en la cruz, sí valió la pena "Venid a mi todos los que estéis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:28).  Si nunca has recibido el regalo de Jesús que es la salvación, puedes comenzar con una simple oración:

Querido Señor Jesús. Gracias por morir en la cruz por mí. Confieso que soy un pecador. Creo en ti y reconozco que por tu muerte y sacrificio, has pagado la pena por mis pecados. Ven por favor a mi corazón y hazte Señor de mi vida. Así como diste tu vida, yo te doy mi vida. Tomaré mi cruz y te seguiré, no haciendo mi voluntad, pero tu voluntad perfecta para mi vida. Confesaré tu nombre delante de los hombres y te seré fiel hasta la muerte. De nuevo, gracias, Amen.

Felicidades!! y Bienvenido (a) a la Familia de Cristo!!!

Has pasado:
de muerte a vida
de criatura a hijo
de las tinieblas a la luz
de la mentira a la verdad
de la esclavitud a la libertad
   de la potestad de Satanás a hijo de Dios
de la esclavitud a la libertad
   de la potestad de Satanás a hijo de Dios

Ahora que has creído y aceptado a Cristo como tu salvador personal, hay ciertas cosas que debes hacer para crecer en el conocimiento de Dios

Dios quiere que estés seguro de tu salvación. Puedes tener la certeza de una vida eterna:

1. Porque has nacido de nuevo y el nacimiento es experimentado una sola vez (1º Corintios 5:19)

2. Por tu dedicación entera a Jesús. Has hecho lo que dice la Biblia (Romanos 10:13)

3. Porque Dios así lo ha dicho (1º Juan 5:11-13)

4. Porque Dios así lo ha prometido (Juan 5:24)

 

Busca un lugar de adoración donde prediquen la Palabra de Sana Doctrina y practiquen el amor de Cristo

 

Consigue una Biblia y léela. Escúchala cuando es enseñada y predicada. Estúdiala, trata de memorizarla y practícala.
Si tienes preguntas, pídele al Señor sabiduría o  busca alguien lleno del Espíritu Santo que te oriente

 

Como evidencia de haber dado a Jesús el control de tu vida, El quiere que le confieses públicamente y le sigas en obediencia

 

Dios desea que crezcas y te conviertas en un discípulo fuerte y fiel (1º Pedro 2:2,3). Según vayas creciendo en la Oración y en la Palabra, el Espíritu Santo te irá instruyendo en tu vida como nuevo Cristiano. Hay cuatro cosas indispensables para el crecimiento:

1. Alimento - La Palabra de Dios, la Biblia, es el alimento espiritual

2. Aliento - La oración es el aliento espiritual. Pasa un tiempo todos los días hablando con Dios. Exprésale tu sentir y tu agradecimiento. Si deseas saber mas sobre la oración, visita El Aposento Alto

3. Ejercicio - Destreza espiritual es ayudar a otros, testificar de Cristo, usar de tu tiempo y energía en la obra del Señor, es ser un ejemplo al mundo en que vives

4. Descanso - Descanso espiritual significa adoración; en el templo y en tu vida privada. Es esperar en Dios, con serenidad. Es renovación física y espiritual

 

Dios quiere que seas victorioso en tu vida diaria. (1º Juan 5:4)

1. La vida cristiana es una batalla, pero estamos seguros de la victoria (1º Juan 4:4)

2. Aún con la certeza de que somos victoriosos, habrá momentos de debilidad, desobediencia y fracaso, porque somos humanos. Dios ha provisto los medios por los cuales podemos ser limpios de nuestras faltas diarias, y eso es la confesión a El de las mismas (1º Juan 1:9)

3. Cuando falles o peques, no lo niegues ni trates de disculparte. Confiésalo a Dios y acógete a Su promesa.