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¿Estas listo para reunirte con
El? ¿Qué has hecho con lo que te ha dado? El te anima a que consideres el
costo de la cruz y lo apliques a tu propia vida. Siguiendo a Jesús "Entonces él dijo a todas ellos: cualquiera que quiera venir en pos de mí, debe negarse a sí mismo, tomar su cruz diaria y seguirme" (Lucas 9:23). La Biblia, Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16,17), relata cómo Dios tenía una vez un lazo personal con el hombre. Dios hablaba y se relacionaba con el hombre, así como puede ser que tu te relaciones con tu mejor amigo. Dios creó al hombre para darle una vida significativa y útil. El hombre eligió seguir su propio camino desobedeciendo a Dios. Esto se aplica a todos los hombres "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). Esta desobediencia, llamada pecado, causa una separación entre el hombre y Dios. Si un hombre busca una unión ocasional con Dios por sus propios esfuerzos (religión), no encontrará nada, porque el pecado ha roto la comunicación "Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír" (Isaías 59:2). El Cristianismo es la historia de Dios sacrificando a Su hijo para restablecer el lazo que estaba roto. Mientras que la "religión" es el esfuerzo del hombre por acercarse a Dios, a través de Jesús, Dios se acerca al hombre. Cristo entregó su vida para pagar los pecados de la humanidad tomando el castigo del pecado sobre sí mismo. Porque él dio su vida en la cruz, quién cree en El será restaurado a la comunión personal con Dios, a una relación estrecha y directa que va más allá de ritos establecidos por el hombre. Jesús mismo reclamó ser la única manera de llegar a Dios "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6) y solamente por el conocimiento de Dios a través de Jesucristo es que el hombre puede tener una vida abundante y fructífera. "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10). Dios desea que todos los hombres lleguen a conocerle de una manera personal. Que se acerquen a El, no con miedo, sino con afecto. El te ama. Tanto que entregó a su hijo por ti, por mi, por todos. No esperes más. Hoy,
es el día de salvación. Mañana puede ser tarde. Cristo te llama con brazos abiertos y te dice que vengas a el como estés, que Su amor sobrepasa todo entendimiento, problema, dificultad o pecado. Que su sacrificio en la cruz, sí valió la pena "Venid a mi todos los que estéis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:28). Si nunca has recibido el regalo de Jesús que es la salvación, puedes comenzar con una simple oración: Querido Señor Jesús. Gracias
por morir en la cruz por mí. Confieso que soy un pecador. Creo en ti y
reconozco que por tu muerte y sacrificio, has pagado la pena por mis
pecados. Ven por favor a mi corazón y hazte Señor de mi vida. Así como
diste tu vida, yo te doy mi vida. Tomaré mi cruz y te seguiré, no haciendo
mi voluntad, pero tu voluntad perfecta para mi vida. Confesaré tu nombre
delante de los hombres y te seré fiel hasta la muerte. De nuevo, gracias,
Amen.
Felicidades!! y Bienvenido (a) a la Familia de Cristo!!!
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