"Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, esa será alabada"
Proverbios 31:30


En muchas ocasiones hemos escuchado hablar sobre el versículo de Proverbios 31:10  Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Son muchos los ángulos que hemos escuchado; pero no podemos pasar por alto que La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba (Proverbios 14:1). Reconocemos que como mujeres cristianas son muchas las responsabilidades que recaen sobre nuestros hombros; son muchos los papeles que desempeñamos con el tiempo limitado a únicamente, 24 horas al día. Somos esposa, amiga, madre, enfermera, consejera, niñera, lavandera, conserje, decoradora, cocinera, algunas trabajamos fuera del hogar... y la lista sigue, sigue, y sigue... Esta es la razón por la cual vamos a desglosar algunas de las cualidades que debemos poseer como mujer virtuosa para que tengamos éxito en todos los papeles que desempeñamos dentro y fuera de nuestro hogar cristiano hoy día:

1. Tener un espíritu de devoción - (1º Samuel 1:15; Lucas 1:25). Mediante el cual adquirimos sabiduría de lo alto. Donde tenemos a Cristo como el centro de nuestro hogar en todo tiempo y donde nos rendimos completamente a El para que dirija nuestros pasos en todo lo que hacemos. Es una entrega total primeramente a El y luego a nuestros esposos.

2. Ser modestas - (1Timoteo 2:9). En nuestro modo de vestir. Siendo que somos los modelos para nuestros hijos. Ellos aprenderán y harán lo que nosotras les enseñemos.

3. Ser honradas - (Proverbios 11:16). Aun cuando estemos en el supermercado y tengamos la tentación de probar una uvita, o tomar un dulce. Porque con esta acción le estamos diciendo a los que nos rodean que no es nada tomar lo que no nos pertenece. Esto es una manera de robar; y nosotras somos luces en medio de las tinieblas.

4. Edificar nuestra casa - (Proverbios 14:1). Con nuestra manera de actuar y la manera en que decimos las cosas. En ocasiones ofendemos a nuestros seres queridos sin darnos cuenta. Esto hace que se acumulen raíces de amargura que a la larga llevará a la rotura
del matrimonio y a la destrucción de nuestro hogar. Seamos sabias en la manera que hablamos y obramos. Recordemos que si Cristo es la cabeza de nuestro hogar, debemos agradarle en todo lo que digamos o hagamos.

5. Enfrentar emergencias y salvar nuestro hogar (1º
Samuel 25:18). Como mujeres sabias, al surgir una situación inesperada y de conflicto que amenace la paz de nuestro hogar, debemos pedir y seguir la dirección divina. No permitamos que la ira se apodere de nosotros y hagamos o digamos algo de lo que luego nos vayamos a arrepentir. Hay que enfrentar la situación con valentía y sabiduría de lo alto para que obtengamos una victoria segura en el Señor. Con Cristo en el centro de nuestro hogar tenemos la victoria asegurada. Únicamente Él es quien puede darnos esa paz que necesitamos en estos tiempos.

6. Ejercer deberes maternales - (1º Samuel 2:19; 2º Reyes 4:20). Nuestros hijos necesitan de nuestro tiempo por mas ocupadas que estemos. Reservemos tiempo para compartir y escuchar lo que desean compartir con nosotras. Dando este tiempo nos ayudará a identificar cuando se encuentren en algún peligro de caer y podremos estar ahí para tenderle la mano cuando más lo necesiten.

7. Servir a la Iglesia - (Romanos 16: 1-2). Todas somos vasos útiles en las manos del Todopoderoso.

8. Contribuir al bienestar de Cristo - ( Mateo 27:55). Debemos poner la paz donde haya discordia, empezando en nuestro propio hogar. Una familia saludable conlleva a una iglesia saludable y llena de la paz, del poder y del amor de Dios.


-Anónimo- 

 

La Mujer Virtuosa

Es Ayuda Idónea
Génesis 2:18
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré
ayuda idónea para él.

Es Dueña de sus Emociones
2 Timoteo 1:7
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor, y de dominio propio.

Intercede en Oración por los Suyos
Efesios 6:18
Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu,

y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

Maneja bien su Casa
Proverbios 14:1
La mujer sabia edifica su casa: Mas la necia con sus manos la derriba

Manifiesta los Frutos del Espíritu
Gálatas 5:22,23
Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, pacien
cia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Se Somete a la Voluntad de Dios
Romanos 12:2
Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento,

para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta

Es Responsable
Colosenses 3:17,23,24
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón
, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

MUJER

Mujer, a través del camino que Dios trazó para ti,
debes ir dejando una estela de amor a tu paso.
Cualquiera sea tu posición en esta sociedad,

allí demuestra que tienes valores, principios, amor y virtudes.

Mujer, eres prenda preciosa, buscada entre miles,

delicada como el pétalo de la más linda flor.
Mujer, si eres madre, siempre piensa que tus hijos

esperan de ti un ejemplo de corrección y amor.

Si eres novia o enamorada, dale a tu amado lo mejor de ti.
Tu fidelidad hacia él, es el más lindo tesoro que espera de
ti.
Conserva mujer, tu jardín interior;

cultiva y cuida los dones y gracia que Dios plantó en ti.
No permitas que nadie pisotee esa hermosa flor que Dios hizo de
ti

Proverbios Bíblicos Sobre la Mujer

La mujer agraciada tendrá honra

La mujer insensata es alborotadora, simple e ignorante

La mujer virtuosa corona es de su marido: Mas la mala, como carcoma en sus huesos

La  mujer sabia edifica su casa: Mas la necia con sus manos la derriba

Dolor es para su padre el hijo necio; Y gotera continua las contiendas de la mujer

La casa y las riquezas herencia son de los padres: Mas de Jehová la mujer prudente

Mejor es vivir en un rincón del terrado que con la mujer rencillosa en espaciosa casa

Mejor es morar en tierra del desierto, que con la mujer rencillosa e iracunda

Gotera continua en tiempo de lluvia, y la mujer rencillosa, son semejantes

 

ORACIÓN DE LA ESPOSA
                
Hazme, Señor como vergel cerrado,
cuya llave el esposo solo guarde,
lago de amor por el amor sellado
que la sed del esposo solo apague.



Pon en mis ojos suavidad de luna;
en mi boca, el clavel de la sonrisa,
y, cual venda de seda, mi ternura
restañe del esposo las heridas.



Dale juicio, Señor, a mi consejo;
dignidad y justicia a mi reclamo;
eficacia y cordura a mi consuelo,
y nobleza al perdón para el agravio.



Haz de mi hogar un cofre de ventura
que del esposo colme los anhelos,
donde descanse de la diaria lucha
y tome bríos por luchar de nuevo.



Nuestras dos almas fúndelas en una;
una sola en la pena y en el gozo,
cual dos gemelos en la misma cuna
juntan sus juegos, risas y sollozos.



 


Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?

Porque su estima sobrepasa largamente a la de piedras preciosas.

El corazón de su marido está en ella confiado, Y no tendrá necesidad de despojo.

Le dará ella bien y no mal, Todos los días de su vida. Buscó lana y lino,
Y con voluntad labró de sus manos. Fue como navío de mercader:

Trae su pan de lejos. Se levantó aun de noche, Y dio comida a su familia, Y ración a sus criadas.

Consideró la heredad, y la compró; Y plantó viña del fruto de sus manos.
Ciñó sus lomos de fortaleza, Y esforzó sus brazos.

Gustó que era buena su granjería: Su candela no se apagó de noche.
Aplicó sus manos al huso, Y sus manos tomaron la rueca.

Alargó su mano al pobre, Y extendió sus manos al menesteroso. No tendrá temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

Ella se hizo tapices; De lino fino y púrpura es su vestido. Conocido es su marido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

Hizo telas, y vendió; Y dio cintas al mercader. Fortaleza y honor son su vestidura;
Y en el día postrero reirá. Abrió su boca con sabiduría.

Y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde. Se levantaron sus hijos, y la llamaron bienaventurada; Y su marido también la alabó.
Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.

Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: La mujer que teme á Jehová, ésa será alabada.
Dadle el fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Proverbios 31