En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere. (Santiago 4:15)
Tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscan. (Salmo 9:10)


Las personas que mejor oran y más aman a Dios, son aquellas que sienten cada palabra que hablan, y cada pensamiento que presentan en oración; son aquellas cuya comprensión de Dios es más abrumadora; son aquellas cuyos afectos por Dios son más espiritualmente apasionados; son aquellos cuyas oraciones son más esforzadas y graciosamente exigentes. --Dr. Annesley
Aunque el arquero no logre alcanzar con su flecha tan alto como se lo ha propuesto, mientras más alto apunta, más arriba llega. --Leighton
No existe ni existirá la oración de fe que no haya sido contestada. --McCheyne

Hace muchos años, la población de cierto pueblo se hallaba en dificultades durante el invierno. Un ejército hostil marchaba hacia ellos y no les cabía dudas acerca de la destrucción de sus hogares que aquellos soldados realizarían. En una de las familias había una anciana abuelita. Mientras los demás temblaban y se preocupaban, la abuelita oraba a Dios para que les diese protección y levantara una muralla de defensa en torno a ellos.
Durante la noche oyeron el ruido producido por las botas de los soldados que marchaban además de otros ruidos terroríficos, pero ningún daño les sobrevino. Al día siguiente encontraron que, justamente al lado de su casa, la nieve amontonada había construido una muralla que había impedido la llegada de los soldados hasta su casa.
-¿Ven? -dijo la abuelita-. Dios edificó un muro a nuestro rededor.

No creo que exista en la historia del Reino de Dios una oración ofrecida en espíritu correcto que haya quedado sin respuesta. --T.L.Cuyler
Orar es desear; pero desear lo que Dios quiere que deseemos.
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El que no siente el deseo en lo profundo de su corazón, ofrece oraciones engañosas. --Fenelon.

Extraído del devocional diario Manantiales en el Desierto - Tomo II.